lunes, 23 de octubre de 2017

Día 1

¡Muy buenas! Sé que ha pasado mucho tiempo pero aquí os traigo un maravilloso viaje que me han regalado mis padres por mis 18. Mi mejor amiga y yo decidimos ir a Bélgica. Fuimos a 4 ciudades : Bruselas, Brujas, Gante y Amberes.

Cogimos el vuelo a las 6.05 de la mañana y como podéis imaginar, ese día no se durmió... ¡pero no pasa nada! Aunque, como era evidente me quedé dormida en el avión. Llegamos y lo primero que hicimos fue desayunar...

Como veis no es nada típico, simplemente un café macchiato y un croissant por 5'50 pero teníamos hambre y fue lo que encontramos más cerca de nuestro hotel.

Después de una larga pelea con google maps, llegamos a nuestro hotel Eassy jets Hotels, tensamos muchas ganas de ducharnos y descansar pero no pudimos entrar hasta las 15h. Dejamos las maletas en las taquillas y nos fuimos para el centro con nuestras caras de muertas.

La verdad es que el tiempo no nos ayudaba mucho tampoco, llovía, paraba de llover y así todo el rato... ¡pero nada iba a pararnos! Nos dimos una vueltas tranquilamente por el centro de la capital belga, vimos el famoso niño méon y la plaza más bonita del mundo, la Grand Place.


Después fuimos a mirar una cosa que nadie había visto nunca en Bruselas... ¡CHOCOLATE! 



Hay muchísimas tiendas, pero nosotras os recomendamos GODIVA, una chocolatería de toda la vida y con unas fresas buenísimas... eso sí, valen 8'50 unas 8 fresas con chocolate.. pero ¿por una vez al año no pasa nada, no?

Después de dar vueltas y vueltas, llegamos casualmente a un restaurante/bar muy famoso por su excelente bocata belga, la Metrallete. El restaurante se llama Fritland. Consiste en un bocadillo con hamburguesa, cebolla a la plancha, lechuga, MUCHAS patatas y la salsa que tú quieras. Sinceramente no está tan mal, me lo imaginaba peor. Probadlo, es un 'must'. Seguidamente, nos comimos uno de los postre más típicos belgas, un GOFRE con chocolate y fresas. Buf, que bueno... (y vaya empacho!)





Llegamos al hotel ,descansamos y dimos más más vueltas por Bruselas. La verdad es que fue una tarde muy tranquila ya que no habíamos parado en todo el día. Fuimos a visitar el Jardin Botanico de Bruselas, precioso. 





Para cenar fuimos a un restaurante cerca de nuestro hotel y nos comimos un 'Croque Monsieur', en un restaurante-bar llamado Opera.



Después nos fuimos a ver la Grand Place, si ya es bonita de día, no tengo palabras para describirla de noche. Una cosa que me sorprendió fue que la gente se sentaba en el centro de la plaza con unas cervezas o con comida para admirarla. Imaginaros la magia que desprende....



¡Hasta mañana!

No hay comentarios:

Publicar un comentario